domingo, 31 de enero de 2021

Dia de Bar XXX

Día de Bar.

Era mi primera vez en un bar de sexo, había oído mucho hablar de ellos y siempre había pensado en que un día lo visitaría, lo que un encuentro de miedo y de inseguridad siempre me echaba para atrás, pero en este día quería ir, quería experimentar quería saber...

 Recorrí el camino que iba hasta su puerta, los nervios me corroían, no sabía si me encontraría con alguien conocido, si me acosarían, no sabía cómo acercarme a otro tío y como empezar a hacer las cosas, no sabía si estaría todo limpio o estaría todo pringoso y asqueroso, el desconocimiento era lo que siempre me hacía para atrás.

 Tras un segundo en la puerta me arme de valor y pulse el botón para que me abrieran, por una pequeña ventanilla vi un resplandor dentro y la puerta se abrió, entre y vi a un tío sin ropa, otro a su lado de la estaba cascando, el primero me dijo el importe y me dio una bolsa para la ropa.

Pasé a un cuarto y me quité la ropa, por lo visto esa noche era todo el mundo en pelotas. Mientras me desnudaba empecé a escuchar los gemidos de sexo que tenía alguien al lado, me terminé de poner mis correas de cuero y salí a entregarle la ropa al de la puerta, cuál fue mi sorpresa que aquel que se estaba masturbando le estaba petando el culo al de la puerta, le estaba dando la follada de su vida, aquel me dio mi número y me puso una pulsera mientras le rellenaban el culo hasta el fondo.

Pensé... si esto va a ser así de intenso creo que me va a gustar. Dentro había una barra y una especie de saloncito, habían cosas como camas de polipiel, donde algunos tíos retozaban y veían la peli porno de turno, pedí mi copa y me fui a reconocer el local como era, había una planta baja y era, todo de cabinas glory holes, slinguers, la verdad que había de todo para disparar la imaginación. mi número era el 12 asique imaginé que aparte de mi habían once tíos más. Me di una vuelta a ver si los veía y que estaban haciendo. En el hueco del slinguer, había uno muy bien preparado, esperando que lo follaran a mansalva con las piernas en alto apoyadas sobre unas cadenas y el culo a la altura de las caderas del que se le acercase, me miro con cara de vicioso como incitándome a que fuese yo quien lo petase, pero aún no me sentía preparado para dejarme tocar por nadie y menos aún meterme dentro de nadie. Si una cosa tenía clara es que nadie me iba a tocar si yo no quería y mucho menos meterme nada por ningún sitio. Deambule un rato por allí, viendo la cosa como iba, seguía sorbiendo mi copa, mientras veía a todo el mundo meneándosela.

Entre en un cuarto, este mas oscuro que el resto, donde si llegabas a ver algo era todo un lujo, no sabía si allí había mas gente o no, seguí pegado a la pared unos pasos más adentro, intentaba que la vista me dejase ver algo mas pero no lo conseguía, tanto me concentre en ello que llego un momento en que empezaba a vislumbrar algo, no sé cuánto tiempo llevaría allí el tío que se empezó a comer mi polla, pero fue directito y sin error, eso es que ya su vista se había adaptado a la oscuridad… coño como se pone la cosa.

Ya contare el resto ;P

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